Si compras desde el extranjero, hay una preocupación silenciosa que se esconde bajo todas las demás: ¿puedo fiarme del proceso aquí? Es una pregunta legítima, y la respuesta sincera es tranquilizadora.
España figura de forma constante entre los mercados inmobiliarios más transparentes de Europa según el índice independiente Global Real Estate Transparency Index (GRETI), elaborado por JLL. El país obtiene una puntuación especialmente buena en la claridad del proceso de compraventa y en el buen gobierno de sus sociedades inmobiliarias cotizadas —justo las partes que más importan cuando te comprometes con una compra que no puedes acercarte a comprobar cada semana.
En la práctica, lo que la transparencia significa para ti es esto: un notario regulado da fe de la escritura, el Registro de la Propiedad ofrece un registro público claro de la titularidad y las cargas, y los pasos siguen un camino definido y bien trillado. Es un sistema pensado para que un comprador internacional pueda ver qué está comprando y qué debe.
Eso no sustituye a un buen asesoramiento —es precisamente la razón por la que trabajo junto a un abogado y un asesor fiscal de confianza en cada compra. Pero sí significa que el terreno sobre el que se asienta el proceso es firme. Estás comprando en un mercado construido para leerse con claridad.



